Salandar en Peña Santa (Picos de Europa)

Siempre que los salandareños hemos estado realizando actividades montañeras por nuestro querido Collado Jermoso (Picos de Europa) nos hemos dejado embrujar por los espectaculares atardeceres, en muchas ocasiones envueltos en algodonosos e hipnotizadores mares de nubes, con el imponente macizo del Cornión como telón de fondo. Y como centro de atención de ese macizo, la reina de Picos: Peña Santa (2.598 metros).

La zona de Peña Santa se asemeja, en cierta manera, a la de Cinco Lagunas por Gredos: es una región alejada, de no fácil acceso (largos), poco frecuentada, y cuyas cumbres no son sencillas, pues siempre tienen alguna trepada, escalada, uno o dos ‘pasitos’ de esos de tener cuidado (y técnica, material, nivel, etc.)


Y este fin de semana, aprovechando la ventana de buen tiempo, un cuarteto de socios y amigos del club Salandar, se han aventurado por Picos de Europa para conquistar la cumbre de esta pétrea soberbia reina caliza. Ha sido un privilegio contar con auténticos expertos en Picos, Eva y Fran, ¡mucho monte en esas piernas!
Nos lo cuenta Carlos Elías. Las fotografías son de Eva, José Antonio ‘Jariego’ y Fran.


Comenzamos la actividad en el aparcamiento de Pandecarmen en los Lagos de Covadonga, una fácil aproximación de hora y media, que hicimos de noche, nos lleva hasta el Refugio de Vegarredonda.
Gracias a Eva, conocedora de las distancias y los horarios, no madrugamos demasiado y a las ocho se reunía con nosotros en la puerta del refugio, junto a su colega Fran, para iniciar el recorrido, que después de tres horas duritas, nos dejaría en la base de Peña Santa.
Si la aproximación ha sido impresionante con los jous de los asturianos y el Santu, o las vistas a la Torre de Santa María de Enol, por ejemplo, presentarse a los pies de semejante montañón, acongoja.



La idea original era ascender por la vía de la Canal Estrecha, de sobra conocida por Jose Antonio ‘Jariego’, pero nuestros amigos "guías locales personales" nos tenían reservada la sorpresa de hacer la Escalonada, con mucho más ambiente, según ellos.
Se confirma la buena idea cuando vemos que un par de grupos se nos han adelantado con el riesgo de que en su progresión nos tirasen piedras.
La Escalonada es una variante por la derecha de la Estrecha, que no está tan encajonada como ésta y ofrece todo el rato unas magníficas vistas de los patios que vamos dejando atrás.



Excelente roca con buenos agarres permiten una progresión súper entretenida, en alguno de éstos la cuerda nos ofrece la seguridad suficiente para no pensarlo demasiado.
Una travesía horizontal pone el picante suficiente, antes de salir al hombro, cómo para que lo que queda hasta cumbre parezca sencillo, incluida una diagonal con toda la cara sur a las espaldas. ¡Impresionante!
Evitamos las famosas Llambriadinas, que tienen aspecto de húmedo, por un tramo vertical.
Al poco estamos en la cumbre después de unas dos horas de trepada. Esperamos un buen rato por una niebla que no abre y nos impide las vistas del Macizo Central de Picos de Europa y de la archiconocida y popular ruta del Cares que, desde aquí, deberían ser espectaculares.




Para la bajada aprovecharemos las buenas reuniones instaladas y que llevamos 4 cuerdas de 30 metros,  para montar sucesivos rápeles, primero hasta el hombro y luego por la Estrecha, libre ya de gente.
En nada estamos ya en la base, recogiendo el material con una gran sonrisa de satisfacción, con tiempo de paramos a comer algo y a recordar los distintos "pasines" de la escalada.


El camino de vuelta es una mezcla entre el disfrute de la luz otoñal de un generoso mes de octubre y el intento de almacenar la cantidad de datos sobre picos, vías, pasos, crestas y anécdotas que nos van contando Eva y Fran, ¡suerte la nuestra!
Desde el refugio continuamos hasta el aparcamiento para terminar nuestra jornada de un total de 10:30 horas de disfrutona actividad.


Durante estos dos días nos acordamos de alguien que lamentablemente tuvo que suspender su viaje, por lo que tendremos que volver a visitar a la Reina de Picos. ¡¡Este Montañón lo merece!!