Joaquín y Quique, por el Paraíso (X): Treking de los Annapurna

Los compañeros Joaquín y Quique nos narran, de forma breve (la exposición larga la esperamos aguantar bajo el chaparrón fotográfico sumado a unas cervezas y unas buenas chuletas, a poder ser, en Peñaranda; ya se me caen las lágrimas de pensar en la fiesta), cómo los ha ido por el treking del Annapurna (o de los Annapurna). Os dejo con las palabras de Joaquín, sus fotos y sus datos del camino a través del track de GPS.

Tras varios días de sufrimiento en la jungla, teniendo que comer y beber para pasar el día, nos ponemos en marcha: Treking de los Annapurna.
El trek lo empezamos lloviendo; no se ve nada porque vamos metidos en una nube, tan solo los escalones por los que subimos... Se trata de una escalera infinita con cientos, digo, miles de escalones que nos llevan a la parte más alta de la montaña.
El segundo día no llueve pero la nube sigue ahí, caminamos por una selva, sólo vemos lo que tenemos más cerca, es una pena no poder disfrutar más de la vista, menos mal que nos queda la comida y los pueblecitos para distraernos.

El tercer día discurre igual, comiendo y disfrutando de la gente local, bueno también andamos un poco. Comenzamos a tener miedo de no poder ver ningún pico importante de la zona, aunque la gente que nos cruzamos nos dice que en el Campo Base, madrugando, se ven los picos y luego se cubren de nubes.
E l cuarto día más de lo mismo, pero por la tarde por fin cambian las cosas, la lluvia aparece con ganas, por fin deja de llover y empieza a granizar, llegamos a nuestro lodge y nos libramos de las horas de agua que hubo por la tarde.
El quinto día es nuestro día clave, tenemos que llegar al Campo Base del Annapurna, nos levantamos temiéndonos lo peor y efectivamente así ocurrió, no tenían café para desayunar, nos tuvimos que apañar con un Cola Cao. Cuando miramos al cielo descubrimos que todas las nubes habían desaparecido, una vez más nuestra alianza con los astros había dado resultado.


¡Qué día más bonito!, todo despejado y rodeados de unas montañas preciosas, tras 1000 metros de subida que nos parecieron 100, llegamos al Campo Base. Aquí te encuentras rodeado de picos increíbles, pero sobre todo destacan todos los Annapurna. El C. B. del Annapurna se encuentra a 4130 metros y justo delante está el Annapurna I con 8091 m. es decir, teníamos delante una pared de 4000 metros, la pregunta que más me repetí fue ¿Pero por donde suben esto? Al final conseguí averiguarlo, suben otro pico y dicen que han subido éste. Después de estas dudas transcendentales y cuando parecía que el día ya estaba listo para concluir va el sol y se le ocurre ponerse dejando el pico Machhapuchare de color, primero amarillo para luego colorearlo y terminar dejándolo rojo, otro espectáculo más... Además la luna no quería perdérselo y también apareció, como no podía ser de otra manera estaba llena, ya podíamos retirarnos al lodge y celebrarlo con una buena cena y cervecitas.
Nos queda el amanecer, a las 6 en pie, otra vez a ponerse capas de ropa para luchar contra los quinientos grados bajo cero que puede haber. Los muñecos Michelin consiguen salir de la habitación y llegar al mirador natural del glaciar del Annapurna. Después de la salida del sol volvemos para desayunar y quitarnos los trocitos de hielo que tenemos en el cuerpo. El camino de vuelta comienza siendo todo bajada, lo que sumado al día luminoso y al éxito obtenido nos hace bajar felices. Además abajo se respira mejor, hay ducha caliente y pollo para comer, esto hace que aceleremos el ritmo.


En fin, que hemos terminado el trek y ya nos queda muy poquito en Nepal. Mañana nos vamos a Katmandú para pasar unos días y ya mismo volamos a Madrid, así que por una temporada os dejo en paz con las crónicas, ya me gustaría a mi poder seguir dando la tabarra pero…

Por aquí hemos andado:

Phedi-Tolka

Tolka - Chomrong

Chomrong - Dovan

Dobhan - Deurali

Deurali - Annapurna B.C.

Annapurna - Bamboo

Bamboo - Kimrong

Kimrong - Ghandruk

Ghandruk - Nayapul