Salandar en la vía ferrata de Valdeón y en Collado Jermoso (Picos de Europa)

Varios socios y amigos de Salandar se han acercado a tierras leonesas para realizar un par de actividades intensas, entretenidas y aventureras, ambas por el Parque Nacional de Picos de Europa:

Este invento de las vías ferratas es una actividad que, por decirlo de alguna manera simplona y de forma rápida, está entre el treking y la escalada. Suelen ser rutas equipadas (cables, escaleras, pasamanos, puentes, clavijas, etc.) que recorren crestas, desfiladeros, paredes más o menos empinadas… En función de la dificultad (tramos más o menos verticales, techos, desplomes, etc.) tienen asignada una graduación (la más conocida es la escala de Hüsler), y sigues el itinerario asegurado con tu equipo de seguridad a un cable.





Para acceder a la zona de nuestra actividad hay que conducir hasta Posada de Valdeón y seguir dirección San Santa Marina (si seguimos llegamos a Caín, conocida población por la famosa ruta del Cares), Cordiñanes… Y en función del horario que llevemos, si vamos por libre (porque tenemos conocimientos técnicos, experiencia, cualidades físicas, material, etc.), o accedemos con un guía, pues podemos acercarnos hasta el mirador del Tombo para aparcar en alguno de los escasos y exiguos aparcamientos (para 2 o 3 vehículos) de la zona. Si decidimos ir, contrataremos los servicios de un guía o nos informaremos bien.
Por cierto, también hay que recalcar que para realizar la vía ferrata hay que inscribirse en la página web del Ayuntamiento de Valdeón y abonar 3 euros. No olvidemos hacerlo con antelación… Y que hay épocas en las que las aves están criando y hay restricciones para únicamente 50 personas por restricciones a causa de la nidificación (del 1 de marzo al 31 de julio).



Pues por allí estuvieron Fernando, Federico y José Antonio 'Jariego', disfrutando de esta ferrata de Valdeón que es conocida por ser una de las más aéreas que, de momento, hay en España. Está catalogada como K4 (dificultad alta) en la escala Hüsler.

El inicio arranca con un puente aéreo de unos 35 metros de longitud sobre el río Cares, que nos llevó a la base de la primera dificultad: un tramo vertical de unos 100 metros, que está considerado único en España. Ninguna otra ferrata tiene un tramo tan largo y sostenido.


Tras la primera subida y después de superar la cresta, damos con el segundo de los tramos verticales, esta vez, de "solo" 60 metros y un pequeño desplome en medio, que nos llevó hasta la aguja de María del Carmen, la segunda punta de la ferrata. 

Un pequeño destrepe y llegamos al tercer y último tramo, de unos 40 metros, que da a la tercera y última cima,  la aguja de la Pica del Castro. Después de unas cuantas horas de actividad la vía ferrata te pone las piernas y los brazos 'en su sitio'.


Y después de la ferrata, cambio de tercio y de material para acceder, por la famosa canal de La Sotín y desde la localidad de Cordiñanes (850 metros) hasta Collado Jermoso y el recientemente remodelado refugio Diego Mella (2.064 metros de altura).



Por cierto, como siempre decimos, hay que saber escuchar la montaña y los factores externos que la acompañan (factores meteorológicos, sus tormentas, posibles neveros, falta de fuentes, etc.) En este caso, conscientes del desnivel y el terreno que nos regala Picos de Europa, más las condiciones meteorológicas de los días previos, nos tocó posponer la actividad para días propicios, huyendo de las tormentas de los días anteriores. Además, no lo olvidemos, subir a Jermoso desde Cordiñanes es una ascensión larga que requiere resistencia, tiempo y experiencia… Y, luego, a disfrutar, pero disfrutar seguros…



Subida por la senda de La Rienda, el hayedo de La Sotín y llegada a la Vega de La Sotín (1.450 m). Ascensión tendida zigzagueando por la Canal Honda y su pedrera, llegada con sed hasta el Argayo Congosto y después de pasar ese embudo y ‘la apretura’ disfrutar del agua fresca de la fuente de Jermoso, las vistas del precioso refugio y su maravilloso entorno (Torre del Llambrión, La Palanca, El Friero, Torre Santa...), unas cervezas fresquitas y vuelta para abajo antes de que se nos eche la noche encima. Contado así de rápido parece que lo hicimos en un verbo, pero llevó su tiempo y esfuerzo.
Si no has estado en este paraje, no sabes lo que te estás perdiendo...
¡Vaya balcón de Picos desde su macizo Central o de los Urrielles!, ¡un privilegio!


Jornada completa, durita y aérea, a la vez que muy disfrutona.

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