Hasta Collado Jermoso y el refugio Diego Mella, por la Sotín (Picos de Europa)



Este fin de semana fue largo para algunos pues comenzó el jueves por la noche, o de madrugada, o como queráis llamarlo. Os copio el relato de Sánchez, para que podáis saborear la aventura de Manjón, Vegas, Sánchez y Tomás 'Canales' por el Parque Nacional de Picos de Europa: Hasta Collado Jermoso, por la Sotín, y el refugio Diego Mella (ese estupendo nidito en la montaña que los hijos de Manjón han reproducido con su arte y sus mañosas manos).




Cuatro amigos salandareños nos fuimos el viernes a las 4:30 de la mañana hacia la localidad leonesa de Cordiñanes para afrontar la subida, con la fresca, a Collado Jermoso en Picos de Europa: Juan Miguel Manjón "el ginecólogo", Vegas "Vuelca estómagos", Tomás "Canales" y un servidor.




Aparcado el vehículo y pertrechados de armarios con asideros transformados en mochilas salimos a eso de las 10 de la mañana camino de las primeras rampas de Las Arrieras, aún sin demasiado calor, y con la sonrisa al completo.
Tras pasar esta primera zona de preciosas vistas y pequeños barrancos, llegamos a una de las zonas de hayas (bosques quedan poquitos) más bonitos que he visto. Las sensaciones buenas, si no fuera porque parecía que alguien o algo (a la bajada lo pudimos ver en Vega Sotín) había encendido el calefactor, y un aire calentorro hacía que no nos detuviéramos mucho en ese maravilloso lugar.




Tras descansar un poco en la Vega de la Sotín (1450 m.) a los pies de ese imponente Friero que nuestros compañeros ahora aventurados por zonas alpinas subieron en una ocasión invernal (plas, plas, plas, un aplauso a los chicos) y tras las primeras preguntas del incansable Tomás de "cuándo llegamos al refugio" nos dispusimos a subir al segundo nivel por la pedrera de la canal Honda, esa que todo el mundo nos decía que no subiéramos… Estupenda decisión, el no hacer caso, ya que era el único sitio que ofrecía sombra, y aunque dura, la subida fue llevadera. Al final de esta canal "empedrada" un senderín juguetón, a veces perdido y otras casi inexistente, nos llevó hasta otra canal para, tras comer un poquito a pleno sol en la canal del Argayo Congosto, afrontar los últimos 45 minutos de fuerte subida al maravilloso refugio de Diego Mella (2064 metros).




Allí nos esperaba Pablo, el guarda, y sus compañeros. Presentaciones y demás y... ¡¡¡SORPRESA!!! Una jarra helada de litro de cerveza tirada por un grifo de presión, ¡como en los mejores bares!; prueba inequívoca de que este fin de semana iba a tener que archivarse en esas rutas de amigos memorables (no similar en éxitos deportivos pero si en sensaciones).
El refugio ha sufrido una transformación tremenda y después de 70 años de historia, desde hace 2 años, éste cuenta con agua corriente en el propio refugio (no es necesario bajar hasta la fuente), con nuevos dormitorios, comedor, gallinero e incluso servicios.
Dormimos estupendamente y tras desayunar el viernes a las 7 de la mañana no adentramos en la famosa piedra caliza de Picos para ascender hasta la Torre de La Palanca (2614 m.), una cumbre roma pero que permite ver los picos más emblemáticos de este parque nacional: Cabrones, Torre Cerredo, Friero, Llambrión, y nuestro queridísimo Picu Urriellu. La bajada hasta el refugio digamos que interesante, con un mini rapel de fortuna (seguro pero elegante) y al llegar... otra reparadora cerveza de litro bien tirada!
Siestecita en la terraza del refugio, cena, chupitos con los guardas y amigos, y a la mañana siguiente bajadita por el Argayo Congosto, una canal que según algún "Cántabro de Bilbao": sólo sirve para que la propia montaña te apedré.
Tres horas y esta vez bajando en zigzag por el collado Solano y estar de vuelta en Vega Sotín, donde por arte de magia o casualidad y tras el objetivo de una "cámara sin enfoque" pudimos ver aquello que encendía el calefactor durante la subida de dos días antes.
Jamoncito de Salamanca en el haya grande y regreso al vehículo de aproximación que había quedado aparcado en Cordiñanes.

Un viaje estupendo, una aventura estupenda y unas sensaciones estupendas.




En estos enlaces tenéis las fotografías de Sánchez, Vegas y Manjón.