Baloncesto JJEE: Ilusión, la clave del éxito


Fin de semana de juegos escolares de Diputación de Salamanca.
En esta ocasión nos desplazamos hasta el pabellón de un colegio en Santa Marta de Tormes y estuvimos viendo el partido de baloncesto del equipo Alevín de la escuela municipal peñarandina. También jugaron allí los chicos del equipo Infantil y en otro pabellón los máquinas del Juvenil.



¡Estupendo partido de los chicos y chicas alevines!
Pese a la derrota en el marcador, se nota una importante progresión en el juego de nuestros campeones... Gracias a la perseverancia y los entrenamientos con Fernando Merchante, los chicos y chicas van aprendiendo y asimilando conceptos, ya se colocan mejor en la cancha, son capaces de jugar con más soltura, los 'quema' menos el balón en las manos, son capaces de mirar a la canasta, ¡incluso encestar! Las canastas de este partido los va a hacer ser los protagonistas de clase durante media semana…
Lo dicho, un gran avance, aunque todavía los queda mucho por aprender.



¡Pero se divierten y se los ve muy ilusionados!
Nosotros, como padres, no me cabe ninguna duda de que seguiremos animando al equipo a trabajar duro y a disfrutar para hacerlo lo mejor que puedan, sin exigencias en el marcador. Hay que aprender a ganar y a perder, pero hay que disfrutar siempre. De momento es importante que hagan amigos, que aprendan a trabajar, respetarse y respetar, sacrificarse, esforzarse, sin “esques” ni “peros” y sentirse “de rechupete” cuando las cosas vayan saliendo según el guion marcado…
Constancia y trabajo, no hay más secretos… hasta cruzar la meta de lo que a día de hoy parece complicado, ¡esa ansiada victoria!
Ellos están muy animados… La ilusión de los pequeños es una de las fuerzas más potentes que existen, ¡vamos a acompañarlos!
Es fantástico compartir el ritual que ya han adquirido y que ilusiona tanto al protagonista como a los que estamos alrededor. Preparación de la mochila el día anterior, a la cama con nerviosismo ante la cita del día siguiente, se duerme lo que la cabeza y las cosquillas del estómago dejan, temprano arriba, se calza las botas, pantalones, camiseta… Llega al autobús, saludo a los colegas… ¡Una gozada!




Por cierto, fantástica la actitud del árbitro durante el partido sabiendo llevar el partido y colaborando muy activamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje de esta modalidad deportiva. ¡Así debían ser todos!




De momento, campeones, ¡a seguir aprendiendo y disfrutando del baloncesto! Y un par de deseos: A ver si estos campeones pronto pueden tener su equipación para dejar aparcados en el morral los petos amarillos, y a ver si desde Diputación programan algunos partidos en el pabellón de Peñaranda para no tener que viajar fuera todos los fines de semana.