Escalando en el Risco del Águila



Este domingo salimos desde Peñaranda, con la fresca, en dirección a Béjar y su sierra. Concretamente nuestra intención era acercarnos hasta el Risco del Águila, o Risco Gordo, un lugar muy cercano a la desolada y maltratada Covatilla (da pena mirar y ver los destrozos que han preparado para organizar la estación de esquí... En fin...)
No conocíamos el Risco del Águila y he de decir que el lugar es estupendo, con grandes posibilidades y además ofrece unas vistas que quitan el hipo.
El despertador sonó a las 05.45 AM... ¡Y es que nos está cambiando el metabolismo! De Peñaranda salimos Miguel Manjón, Carlos Elías, Hugo y Lillomán, para encontrarnos en el Alto de la Hoya, en el paso de nuestra ruta-aventura betetera Transmorucha, con Sánchez, José Antonio y Pluto, que venían desde la capital charra. ¡El Club Salandar al poder!
Por cierto, ¡vaya frío que va haciendo a estas horas y a esas alturas!
Preparación de trastos de escalada, mochilas al hombro y caminito hasta la base de la vía que teníamos pensado escalar: los grillos rayones. Una vía que antaño subieran, con una juventud y ganas insultantes, Chuchi 'El Negro', el Perrera, Chuchi 'El Rubio'...; una de las vías más antiguas de la zona y que, desde entonces, se la conocía como 'La Fisura'.
José Antonio se encargó de ir abriendo la vía, equipando y montando reuniones. Los demás bastante teníamos con subir como buenamente podíamos por una vía catalogada de cuarto, aunque esa mañana, con el frío y el granito mojado, bien podía ser quinto... ¡O noveno!
Lo pasamos bien y pudimos repasar algunos movimientos, organizar la cordada, montar y desmontar reuniones, rápeles... ¡Seguimos recordando y progresando!
Bonito domingo del que pudimos disfrutar en compañía de buenos amigos.
Y el próximo fin de semana, ¡más y mejor!
Os dejamos algunas fotos (aquí las de Sánchez y Lillo; aquí las de Miguel Manjón) y un pequeño vídeo que grabó Sánchez (en la reunión y Lilloman rapelando).



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