Gredos: ascensión al pico Almanzor (2.592)

De Salandar por Gredos (Almanzor)

A las seis y media de la mañana ya estamos con el ojo abierto. Siempre me ha gustado vivaquear cerca de la Laguna Grande.
¡Vaya maravilla el Circo de Gredos! Está uno tumbado en el saco y la persona parece muy pequeña contemplando la grandeza que tiene alrededor...
El refugio Elola (a unos 2.000 metros de altitud) estaba lleno y además había mucha gente en el Circo y varios grupos de personas vivaqueando en el entorno de la Laguna. La sorpresa fue ver que prácticamente el 80 % se marchó con la fresca hacia la subida de Barrerones. Para nosotros mucho mejor, pues así somos menos para atacar la cumbre del Almanzor que de espacio, como bien sabemos, no anda sobrada.
Desayuno rápido en el refugio y a subir, subir y subir... que nos espera el techo de Gredos. Hitos por aquí, hitos por allá y en breve nos saluda la Hoya Antón, con su gran nevero... Y al alzar la mirada pronto descubrimos de frente la gran mole que es la base del Almanzor.
¡Qué privilegio la zona! La verdad es que el ambiente por toda esta zona es muy alpino y da gusto alzar la vista hacia cualquier sitio: Los Hermanitos, La portilla Bermeja, el Casquerazo, la Portilla de los Machos, el Cuchillar de las Navajas... y la portilla del Crampón por la que vamos a acceder a la parte sur del Almanzor.
Esta portilla en invierno está complicada (sobre todo a la bajada), pero en verano, sin serlo tanto, se convierte en un tubo estrecho y empinado que se vuelve incómodo debido a las grandes piedras que normalmente no se mueven (bueno, algunas sí; sobre todo si pones encima 90 kilos, ¿verdad?), pero donde es fácil dar un mal apoyo o tener un tropezón.
El grupo sube bien, ¡vaya pandilla de campeones! Tomás y Hugo se mueven mejor que las lagartijas entre tanto bloque de piedra, ¡qué maravilla verlos ascender!
Una vez en la portilla observamos que hay un grupo arriba, bajando con cuerdas... ¡Parada técnica! Nos ponemos algo de ropa, que sopla el viento y hace fresco, fotos por aquí, fotos por allá, Vegas puede ver su pueblo desde las alturas (hasta ahora siempre había sido al contrario: ver el Almanzor desde su casa), comida y bebida... Y tiempo para observar cómo ahora el Almanzor se convierte en una imponente pirámide aguda y afilada de granito que va a mantener el suspense del éxito de la ascensión hasta el mismísimo final. Y es que hay que reconocer las cosas: hacer cumbre en el Almanzor 'tiene un paso...'
Esperamos a que bajen los componentes del grupo de arriba contemplando las espectaculares agujas que adornan las canales y cuando llega nuestro turno trepamos nosotros para arriba. Y de nuevo ¡vaya lagartijas los jóvenes Hugo y Tomás! a la hora de superar la zona de piedras sueltas y posteriormente el diedro vertical (no fácil, aunque con varios agarres) que protege los bloques cimeros. Superamos éste, caminamos hacia la derecha y ahí está esperándonos la reducida cima, el vértice geodésico y su cruz.
¡Cumbre (vídeo de Sánchez)!


Vaya gozada compartir la experiencia con todos los miembros del grupo... ¡Un privilegio! Y las vistas, como casi siempre, alucinantes: hacia el Oeste la sierra de Béjar, hacia el Este el circo de Gredos con la Laguna Grande y la subida a los Barrerones, hacia el Sur La Vera, el pueblo de Vegas y el pantano de Rosarito, y al Norte, entre otras cosas La Galana (¡qué bonito pico!).
Fotos... y con cuidadín para abajo, que la cosa no es sencilla.
Una vez destrepado el paso chungo, situados en la amplia terraza pedregosa colgada sobre las canales que bajan al suroeste del Almanzor, nos planteamos la bajada. En lugar de descender por donde hemos subido, decidimos salir por la portilla de Los Cobardes y así hacer un recorrido más largo y entretenido.
Emprendemos el camino por esa incómoda zona de bloques de macizas piedras, buscando el mejor paso para ir perdiendo altura. ¡Qué bonito, cuando es bonito!
Aprovechamos para hacer un alto en el camino y proceder con el bautizo de los compañeros que acaban de superar este gigante por primera vez. Un momento gracioso y emotivo que se desarrolla debajo del cuchillar de Ballesteros. Y como todo acontecimiento de este tipo que se precie pues lo acompañamos de un brindis, algún bocado, vídeo (de Sánchez), fotos...


La bajada la hacemos por una canal pedregosa y con bastante pendiente que nos llevaría a enlazar con la canal de los Geógrafos. Si alguien se baja nuestro track, únicamente le recomiendo que baje por aquí si no tiene prisa y quiere emociones fuertes, y que busque otro itinerario alternativo si prefiere un descenso más tranquilo.



Llegada rebosantes de alegría hasta la Laguna Grande y decisión de comer unos huevos fritos en el refugio Elola. Una comida que nos supo a gloria.
Recogida de trastos y con viento fresco para los Barrerones, fuente de Cavadores, Prado de las Pozas y llegada a la Plataforma.

¡Un fin de semana estupendo!, de esos que, como dice Sánchez, no terminan en domingo...

¡¡Vaaaaamos!!
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Hay una webcam, para el que le interese, visualizando, desde lejos, la zona de la cara norte del Circo de Gredos.

Fotos de Miguel Manjón
Fotos de José Antonio Vegas
Fotos de Lillo